lunes, 3 de noviembre de 2014

ACEITES ESENCIALES

Tenemos la oportunidad, de, crear momentos unicos en nuestras vidas, asi como tambien la capacidad de influenciar en cada aspecto positivamente tanto en nosotros como en nuestro etorno si, sabemos que aceite, como usarlos y hay diversas maneras para aprovecharlos. 


HABILIDADES DEL CEREBRO

El cerebro humano es el órgano más sorprendente y espectacular que tenemos en el cuerpo, y los científicos apenas saben parte de lo que puede hacer. Sin embargo, sabemos que nuestro cerebro es capaz de realizar cosas asombrosas. 

La memoria humana no sólo sirve para guardar cosas y recordarlas después, sino que también para utilizarlas en conjunto con otras habilidades aprendidas, es un proceso que se conoce como memoria de trabajo. La memoria de trabajo permite acceder a información que guardamos en el cerebro y, a la vez, utilizarla mediante habilidades que hemos adquirido. Por ejemplo, nos ayuda a realizar cálculos matemáticos complejos. 

Los sentidos nos permiten percibir cosas, pero es el cerebro el encargado de develar a qué corresponde ese estímulo que nos acaba de entregar, por ejemplo, el olfato o tacto. Si olemos una flor, el cerebro es capaz de determinar que se trata de esta ya que conocemos el aroma. Si acariciamos el pelaje del conejo, el cerebro podrá procesar dicha sensación táctil y convertirla en un dato real, así sabes que estás tocando un conejo y no un gato, por ejemplo, pese a que no lo veas.

Los humanos somos capaces de sentir una gran cantidad de emociones: alegría, pena, rabia, felicidad, furia, etc. Nuestro cerebro es capaz de reconocer una emoción y ayudarnos a expresarla o no. Por ejemplo, si nos sentimos realmente enojados con alguien, el cerebro la interpreta y, la regula generando la acción a seguir. Sin embargo, no todos son capaces de regular muy bien sus emociones.

Existen muchas distracciones, en un momento y lugar, y nuestro cerebro está recibiendo una tremenda cantidad de información sensorial. Por suerte, tiene la capacidad de enfocarse. El enfocarse, permite aislar esos estímulos externos y concentrarse en aquello que nos importa. Por ejemplo, si estamos en un lugar lleno de ruido y necesitamos leer, el cerebro aísla esos estímulos auditivos, permitiendo enfocarte en lo que buscas. 

Mover el brazo para tomar un objeto que se encuentra adelante tuyo o estirar la pierna para evitar pisar caca de perro. Nuestro cerebro, ante la información que recibe, manda estímulos que determinan tus movimientos. El cerebro es el encargado de mover nuestro cuerpo casi de forma automática y de otros movimientos aprendidos, como por ejemplo estirar la mano para saludar a una persona. 

El ojo humano no ve de la misma forma en que nosotros percibimos lo que está adelante. La realidades que los estímulos visuales se envían al revés debido a que nuestra córnea es cóncava. El cerebro procesa la información y “arregla” la imagen para que la veamos correctamente. 

Los seres humanos pensamos en promedio 70 mil veces por día, y nuestro cerebro está listo para procesarlos tomando decisiones automáticas o más elaboradas, incluso sin que te des cuenta. 

Con sólo ver el rostro de una persona, podemos saber si está feliz, triste o enojada. Eso es debido a que nuestro cerebro es capaz de interpretar pequeños gestos y relacionarlos a determinada emoción. Así sabemos cómo reaccionar ante alguien o la forma correcta de proceder, tomando las señales del otro. 

Nuestro cerebro está siempre atento a aquellas señales de peligro y reacciona rápidamente para mantenernos protegidos. Por ejemplo, libera adrenalina o dilata tus pupilas para darte una mejor visión de la amenaza que tienes por delante. 

El hipotálamo es la sección de nuestro cuerpo que se encarga de mantener tu temperatura corporal: te hace transpirar cuando hace mucho calor o temblar cuando sientes frío. Además, y en caso de una infección, eleva la temperatura del cuerpo produciendo una fiebre, siendo una forma de luchar contra el virus o bacteria que te está atacando.

fuente: taringa

el cerebro, sus partes y reacciones.

EL CEREBRO HUELE..........!

CEREBRO QUE  HUELE.


PARA SEGUIR APRENDIENDO.

TRANSCRIBO PARA QUIENES NO PUEDEN ACCEDER AL LINK.
fuente al pie de la nota.

 

El cerebro que huele. Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2004
     La vista y el oído han sido tradicionalmente percibidos por el ser humano como los sentidos fundamentales para encarar la aventura de vincularse con el mundo. El olfato es, en cambio, un sentido algo olvidado, aunque se sabe que resulta esencial para los animales cuya alimentación y supervivencia depende de la identificación de los olores. Los olores resultan tan difíciles de describir que lo hacemos recurriendo a analogías, confirmando el escaso valor que les asigna nuestra cultura. Contamos con palabras que designan una gama muy vasta de matices de colores, pero ninguna que denote tonos y tintes de un olor. 
     Sin embargo, olores y sabores, más allá de sus efectos placenteros o desagradables, están íntimamente ligados a la evocación, tienen que ver con la memoria. En su obra “En busca del tiempo perdido”, Marcel Proust consigna su ya famosa reflexión sobre la capacidad de evocación de un bizcocho en el té: “Cuando ya nada queda del pasado, después que las personas han muerto, luego que las cosas se han roto y desparramado... su perfume y su sabor permanecen en equilibrio mucho tiempo, como almas... resistiendo tenazmente, en pequeñas y casi impalpables gotas de su esencia, el inmenso edificio de la memoria”. Al igual que Proust al percibir el olor de la magdalena, de pronto, un aroma nos hace recordar algo sepultado profundamente en nuestra memoria y basta ese olor para recrear todo un mundo de vivencias y sensaciones. 
     A lo largo de la historia de la ciencia, los investigadores han realizado numerosos intentos destinados a descubrir los mecanismos mediante los que se perciben los olores. El Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2004 acaba de reconocer la labor pionera de dos de esos científicos, Richard Axel del Howard Hughes Medical Institute de la Universidad de Columbia en Nueva York y Linda Buck que trabaja en el Fred Hutchinson Cancer Research Center de Seattle, ambos en los Estados Unidos de América, país en el que nacieron en 1946 y 1947, respectivamente. Axel, como profesor, y Buck como estudiante postdoctoral, trabajaron inicialmente en el laboratorio de Axel en la Universidad de Columbia y prosiguieron luego, de manera independiente, su intento de responder interrogantes fundamentales acerca del modo en que el cerebro percibe los olores presentes en el aire. Los miembros del comité del Instituto Karolinska, que atribuye la distinción, señalaron que para otorgarla no se tomó en consideración ningún posible beneficio médico o comercial de estas investigaciones sino que se buscó destacar “un avance excepcional en la exploración de uno de los sentidos humanos más profundos”. 
     El estudio de Axel y Buck1 que constituye la piedra angular de estas investigaciones fue publicado en 1991. A partir de entonces ellos desarrollaron una serie de elegantes investigaciones, en las que disecaron el proceso del olfato hasta el nivel molecular. Los resultados de esos estudios, que son los que les han valido este premio, nos han permitido comprender algo más acerca de la naturaleza del sentido olvidado. 
     Diversas investigaciones sugieren que, en promedio, el ser humano tiene la capacidad de reconocer hasta 10.000 olores diferentes. Nuestra existencia se desarrolla en un ambiente en el que nos envuelven moléculas que pueden ser olidas, llamadas odoríferos, generadas en la naturaleza o en la actividad humana. Desde hace mucho se sabe que en el techo de la cavidad nasal se aloja un grupo de células que están vinculadas con el sentido del olfato, el epitelio olfativo. Hay casi 5 millones de esas células olfativas agrupadas en una superficie muy pequeña. Sus proyecciones, luego de pasar por una estación de relevo, el bulbo olfativo, se conectan con áreas específicas de la corteza cerebral. Los trabajos de los neuroanatomistas clásicos, entre los que se destacan las investigaciones de Santiago Ramón y Cajal, han permitido establecer con gran precisión la estructura microscópica de estos centros nerviosos. 
     Sin embargo, más allá de la determinación precisa de las conexiones neuronales, el verdadero desafío consistía en descubrir qué es lo que explica  que percibamos como olores las diversas sustancias químicas presentes en el ambiente. La primera aproximación a esta cuestión consistió en suponer que en la superficie de las células del epitelio olfativo debían existir receptores dotados de la capacidad de reconocer los odoríferos. La unión de estas moléculas a los receptores, deberían estimularlas a enviar señales al cerebro. Tal como lo relata Axel, esas proteínas receptoras constituirían la clave para resolver dos dilemas básicos: ¿el sistema recurre a unos pocos receptores diferentes para responder a miles de moléculas distintas o, por el contrario, existe un gran número de receptores relativamente específicos? y, además, ¿cuál es el modo en que el cerebro procesa estas respuestas para discriminar entre olores? 
     Recurriendo a una serie de complejas técnicas de biología molecular, Axel y Buck lograron identificar en ratas una gran familia de genes con más de 1.000 miembros diferentes –es decir, que representan entre 2% y el 3% del total de los genes de la rata– que dan origen a un número similar de proteínas que son las que actúan como receptores olfativos. Si bien estas proteínas receptoras poseen una estructura bastante similar –pertenecen a la familia de las proteínas G que atraviesan la membrana celular– diferencias sutiles entre ellas son las que les confieren la especificidad hacia las moléculas odoríferas. A diferencia del sistema visual que puede distinguir miles de colores recurriendo a tres tipos de receptores diferentes, el número de receptores olfativos es comparativamente enorme. En el ser humano se han identificado alrededor de 350 tipos de receptores diferentes, es decir, que el mundo olfativo de una rata es infinitamente más rico que el nuestro. 
     El otro hallazgo fundamental consistió en la demostración de que cada célula receptora exhibe sobre su superficie, es decir, expresa, un solo tipo de proteína receptora. Por lo tanto, debe haber al menos tantas células como receptores posibles. Se comprobó que hay cerca de 5.000 células que exhiben sobre su superficie cada uno de los tipos de receptores. Además, se pudo demostrar que cada receptor tiene la capacidad de detectar un número limitado de moléculas odoríferas, respondiendo a ellas con distinta intensidad. En resumen, cada grupo de células del epitelio olfativo se encuentra altamente  especializado en detectar unos pocos odoríferos. 
     En general, los olores están compuestos por varias moléculas y cada una de ellas activa varios receptores específicos. De modo que se genera un complejo código combinatorio que forma el que se denomina “patrón odorífero” de una sustancia. Estos patrones son los que proporcionan la base de nuestra capacidad de reconocer y recordar tantos olores diferentes. 
     Al producirse la interacción entre la molécula y la célula específica, ésta se activa mediante una compleja cascada de reacciones químicas. Estas han sido caracterizadas con precisión por ambos grupos y en ellas interviene la formación del AMP cíclico y la posterior apertura de canales iónicos. Se genera así una señal que es la que viaja, mediante los delgados procesos de las células neuroepiteliales, hacia las estructuras del bulbo olfativo conocidas como glomérulos olfativos. El aspecto más interesante de estos estudios consistió en la comprobación que las células receptoras que poseen el mismo tipo de receptor en su superficie, envían sus procesos a los mismos glomérulos. De esta manera, manteniendo la especificidad, la información es transmitida a otras zonas cerebrales donde se combina con la que proviene de otros receptores, generándose de este modo patrones que permiten el reconocimiento consciente de casi 10.000 olores diferentes. «El cerebro dice esencialmente algo así como: estoy viendo la actividad en posiciones 1, 15 y 54 del bulbo olfativo, que corresponden a los receptores odoríferos 1, 15 y 54, por lo tanto, el olor percibido debe ser el del jazmín», sugiere Axel. Otros olores serían identificados por combinaciones diferentes de este verdadero alfabeto de receptores. Es de este modo que vamos construyendo la memoria de lo que hemos olido. En otros términos, existe una especie de ruta marcada que se extiende desde cada subtipo de receptor hasta la corteza cerebral que se mantiene así permanentemente informada acerca del grado de activación de los diversos tipos de receptores. 
     Mediante el empleo de una técnica muy ingeniosa esos mapas se han construido también para la corteza cerebral en el laboratorio de Linda Buck –la sexta mujer en ganar este Premio Nobel en sus 103 años de historia– quien luego de dejar a Axel trabajó en Harvard antes de establecerse en Seattle. La identificación de esos mapas era algo que hasta hace poco parecía imposible. Lo recuerda Linda: “La primera vez que vi el mapa de la corteza cerebral activada por distintos olores, me quedé extasiada por lo hermoso que era poder comprender, al cabo de tantos años de esfuerzo”. 
     Reflejando la competencia feroz por conocer que se desencadenó en ese campo cuando se comenzó a percibir que parecía posible develar su funcionamiento, el olfativo se convirtió en el primer sistema sensorial en ser descifrado recurriendo a complejas técnicas moleculares. Lo más interesante es que estos principios generales –que vinculan a los genes con la percepción y a esta con la conducta– han demostrado ser aplicables a otros sistemas, planteando nuevas preguntas en una sucesión que no parece tener fin. El viaje que comenzó en la nariz, ha ido progresando hasta las zonas cerebrales que controlan las emociones y otras respuestas complejas del organismo. Como afirma Buck, “estudiamos los sentidos pero apuntamos cada vez más hacia dentro del cerebro”. 
     Cuando recibieron la noticia del premio proveniente de Suecia, ambos investigadores reaccionaron de manera coincidente. Axel dijo: “Si me debiera dirigir a los jóvenes, les diría que el placer de la ciencia reside en el proceso y no en el fin. La ciencia no progresa hacia un fin sino que es un camino de descubrimiento que es, en sí mismo, una fuente de placer”. Y Buck señaló: “Es importante estudiar aquello que nos fascina, atacar un problema que realmente nos interesa. Se quiere investigar aquello que uno está desesperado por comprender. Es entonces que se experimenta placer y surgen también los grandes descubrimientos, a partir de ese impulso por conocer lo ignorado. No necesariamente se sabe cómo hacerlo pero sólo al intentarlo con esfuerzo se tropieza con el éxito”. 
     Las investigaciones que han valido a sus autores tan importante reconocimiento –así como el dulce aroma del éxito– representan sólo una fracción del masivo esfuerzo que llevan a cabo científicos de todo el mundo para descifrar la asombrosa complejidad del cerebro. Sobre todo, el modo en el que encara el desafío de la diversidad. El estudio del sistema olfativo no es sino un paso más, aunque muy importante, en la exploración y conquista de la última frontera: la comprensión de lo que constituye nuestra esencia, la identificación de los mecanismos mediante los que nos vinculamos con el mundo y con los demás seres humanos.

Guillermo Jaim Etcheverry
1. Buck L, Axel R. A novel multigene family may encode odorant receptors: A molecular basis for odor recognition. Cell  1991; 66: 175-87.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

SALES DE EPSON

El magnesio es un mineral fundamental para la salud. Juega un papel muy importante en los mecanismos de regulación de las enzimas del organismo y en las funciones corporales como el control muscular, los impulsos eléctricos y la eliminación de toxinas.
Uno de los mejores modos de aprovechar magnesio naturalmente es a través del uso de las sales de epsom, una fórmula de cristales de sulfato de magnesio que se utiliza como tratamiento natural, no sólo como suplemento de magnesio, sino con varios efectos positivos para la salud. Veamos sus usos y beneficios.

Beneficios de las sales de Epsom

Las sales de Epsom, conocidas científicamente como sulfato de magnesio hidratado, son un remedio muy antiguo y eficaz. El magnesio no es fácilmente absorbido a través del estómago, pero sí a través de la piel, por lo que es ideal para ser utilizado en baños de inmersión con sales de Epsom. El uso de esta sales tiene beneficios para la salud como ser:
  • Protección del tejido cerebral
  • Fortalecimiento de las proteínas en las articulaciones
  • Fortalecimiento de las paredes del tracto digestivo
  • Desintoxicación del organismo del efecto de medicinas, metales pesados y contaminantes ambientales
  • Mejora de la circulación sanguínea y salud del corazón
  • Prevención del endurecimiento arterial y de coágulos sanguíneos
  • Disminución de la presión arterial
  • Reducción de dolores musculares y calambres
  • Mejora del funcionamiento nervioso gracias a la regulación de electrolitos
  • El magnesio ayuda mantener niveles adecuados de calcio en el organismo y la absorción de nutrientes
  • Prevención de migrañas
  • Mejora del estado de ánimo por la producción de serotonina que los sulfatos y el magnesio generan
  • Alivio del estrés, ansiedad y fatiga

Usos de las sales de Epsom

Cuando tomamos un baño de inmersión con sales de Epsom, ocurre un proceso de ósmosis reversa por la cual absorbemos minerales y expulsamos toxinas de nuestro cuerpo.
Para usar este maravilloso remedio puedes sumergirte en un baño de inmersión de agua tibia con dos tazas de sales de Epsom. También si quieres puedes agregar unas gotas de algún aceite esencial relajante. Se recomienda tomar un baño con sales de Epsom durante 15 minutos cada vez, hasta tres veces por semana.
Otros usos beneficiosos para la salud de las sales de Epsom son:
  • Masajear la piel exfoliándola suavemente con un puñado de sales de Epsom y una cucharada de aceite para baño remueve las células muertas de la piel. Puedes usar aceite de bebé y es muy útil en zonas difíciles como talones y codos.
  • Agrega media cucharadita de sales de Epsom a tu crema de limpieza para el rostro y utilízala por las noches antes de dormir.
  • Aplica una pasta de sales de Epsom y agua para desinflamar dolores musculares, moretones y pechos congestionados.
  • Si nos clavamos una astilla en un pie o mano, sumergir la zona en agua con sales de Epsom hará que la espina salga a la superficie para que la podamos extraer.
  • Para picazones de la piel, puedes hacer una compresa sumergiendo un paño en una taza de agua con dos cucharadas de sales de Epsom y aplicándola sobre la zona con picazón.
Las sales de Epsom son un excelente remedio natural que ayudan en situaciones específicas y promueven la buena salud del organismo. 


fuente. mujer.

jueves, 10 de abril de 2014

Producto con nim


Existen productos efectivos realizados con nim, a fin de combatir las liendres, como por ejemplo, este Efectivo repelente contra piojos de uso diario, con aceite esencial de nim enriquecido con quassia amara y citronella, desarollada para prevenir el contagio de piojos de forma natural. Rociándolo antes de ir a la escuela, en la nuca y detrás de las orejas, tus hijos estarán protegidos ¡todos los días! Fórmula bifásica. Agitar bien antes de utilizar. 



Dermatológicamente y clínicamente probado. pH balanceado. No contiene permetrinas. Utilizar a partir de los 2 años de edad.

fuente. swiss just

USON CULINARIO DEL NEEM O NIM

Uso culinario

En algunas partes del sureste de Asia, particularmente en Camboya y Vietnam, los suaves retoños del nim son ingeridos. Incluso ligeramente cocido, el sabor es absolutamente amargo y el platillo no es disfrutado por todos los consumidores, aunque crean que es saludable

Fuente. wikipedia

PROPIEDADES DEL NEEM O NIM

Propiedades


Principios activos: Numerosos constituyentes terpénicosditerpenos (derivados del abietano) y más de cincuentatetranortriterpenoidesazadirachtinanimbólidoácido nimbidínicoazadironanimbina, etc. El más interesante, la azadirachtina se comporta como un antinutriente para los insectos.1
Indicaciones: La corteza es tónico amargo, estimulanteastringentefebrífugodetersivovermífugo. El fruto es purgante, discutiente, tóxico. Las hojas y el aceite de las semillas son antihelmínticoantisépticoantiparasitario. Se usan la corteza, las hojas y los frutos.
Como planta medicinal se emplea para:
  • Soriasis: se utiliza el aceite de las semillas y el extracto de las hojas del Neem, disminuye la comezón y el dolor.
  • Diabetes: por vía oral extracto de Neem reduce los requerimientos de insulina entre un 30% y 50% a las personas que son insulinodependientes.
  • SIDA: se han reportado resultados de pruebas in vitro para prevenir el SIDA.
  • Cáncer: polisacáridos y limonoides se han encontrado en la corteza, hojas y aceite de Neem, lo cual reduce los tumores y el cáncer.
  • Afecciones cardiacas.-controla las arritmias cardiacas y también retrasa la coagulación de la sangre.
  • Herpes: existen pruebas en Alemania que demuestran que los extractos del Neem son tóxicos al virus del herpes.
  • Trastornos dentales: de igual manera, en Alemania se ha encontrado que el extracto del Neem previene las caries entre otros trastornos dentales.
  • Dermatología: es efectivo contra el acné, salpullido, caspa.
  • Alergias: inhibe reacciones alérgicas cuando se aplica externamente.
  • Úlceras: el extracto del Neem acelera la cicatrización de lesiones gástricas y duodenales.
  • Encefalitis: acerca de esto se sabe que en Japón ayudo cuando hubo un brote en niños.
  • Control natal (hombres): existen pruebas en la India y en los Estados Unidos de que los extractos del Neem reducen la fertilidad en monos sin inhibir la libido o la producción de los espermatozoides.
  • Control natal (mujeres): se utiliza como lubricante vaginal el aceite del Neem.
  • Hepatitis: en Estados Unidos se ha demostrado que es efectivo contra el virus que causa la hepatitis b.
  • Hongos: el Neem es tóxico para los hongos que atacan a los humanos como la Cándida, el que causa el pie de atleta y de la boca.
  • Malaria: las hojas tienen un ingrediente activo el cual es tóxico a la malaria.
  • Parásitos externos: el Neem mata muy rápido parásitos externos.
  • Repelente de insectos: hay estudios que demuestran que un componente del Neem es más efectivo que los químicos.
Fuente. wikipedia

CULTIVO DEL NEEM O NIM

Cultivo y aplicaciones


Fue introducido para cultivo a otros países de Asia, a ÁfricaAméricaAustralia y las islas del sur del Pacífico, está presente en zonas tropicales y parecidas al tropical, se evita plantarlo en las zonas montañosas.
Los extractos de nim actúan, en los insectos, como antialimentario, inhibidor de crecimiento, prolonga las etapas inmaduras ocasionando la muerte, disminuye la fecundidad y la oviposición, disminuye los niveles de proteínas y aminoácidos en la hemolinfa e interfiere en la síntesis de [quitina].
Estas características hacen que las sustancias obtenidas del nim no funcionen como tóxico sino que intervienen en los procesos químicos y fisiológicos de los insectos. En la industria de jabones reemplaza a los aceites de cocopalma africana y maní. Como contiene ácidos mirístico y laúrico, los jabones fabricados con dicho aceite tendrán más espuma y más detergencia que aquellos fabricados con aceites comestibles. También es superior al aceite de higuerilla oricino.
La pulpa tiene fama en la India como generador de gas metano.
La planta como fertilizante orgánico es superior al estiércol vacuno, porcino o de otra fuente. También, como abono orgánico es apreciada por sus propiedades insecticidas y repelentes, especialmente contra ciertos insectos como las termitas o comejenes y los dañinos nemátodos. Mezclada con urea para abonar el suelo, da buenos resultados y actúa como biocida. No solamente la planta sirve como abono orgánico. Las hojas verdes constituyen un fertilizante excelente y barato.
Muchas de las propiedades mencionadas no tienen respaldo científico, pero su renombre está basado en el conocimiento tradicional y anecdótico de la medicina ayurvédica. Todas las partes del árbol son utilizadas para preparar diferentes remedios y el aceite del nim es usado para preparar cosméticos (champú,bálsamos, jabón y cremas). Además del uso medicinal, los árboles de nim se cultivan para disminuir la desertificación y se cree es un buen absorbente del dióxido de carbono.
El principal interés de los científicos es investigar su posible propiedad insecticida. Muchos de los metabolitos secundarios del árbol tienen actividad biológica, pero la azadiractina es considerada de mayor importancia ecológica. Los estudios han demostrado que afecta las actividades de numerosas especies, actúa interrumpiendo el ciclo vital del insecto. Las investigaciones han aumentado en el pasado, así como el deseo de conseguir un pesticida efectivo y seguro y parece ser que el nim tendrá importancia en el control de plagas.
Existe evidencia científica preliminar que demuestra que el nim es muy efectivo en el tratamiento de la sarna, pero esa evidencia todavía no se ha corroborado. El nim es recomendado a quienes sean sensibles a la permetrina, un insecticida que puede ser irritante. A su vez, también existe evidencia de su efectividad en la eliminación de piojos (en sus tres variantes), aunque no sus huevos (liendres), y en nemátodos y gusanos filiformes tanto ecto como endoparásitos del hombre. Su aplicación se está extendiendo cada día más debido a la creciente resistencia de estos insectos a los productos químicos tradicionales.
Fuente. wikipedia

DESCRIPCION DEL NEEM O NIM

Azadirachta indica, comúnmente llamado nim en Latinoamérica, margosalila india, es un árbol perteneciente a la familia Meliaceae originario de laIndia y de Birmania, que sólo vive en regiones tropicales y subtropicales.

Descripción


Árbol de rápido crecimiento que puede alcanzar 15 a 20 metros de altura y raramente 35 a 40 m. Tiene abundante follaje todas las temporadas del año, pero en condiciones severas se deshoja, incluso casi  El tronco es corto, recto y puede alcanzar 120 cm de diámetro. La corteza es dura, agrietada y desde color gris claro hasta castaño rojizo. La savia es blanca grisácea y el corazón del tronco es rojo; cuando se expone al aire se torna de castaño rojizo. Las raíces consisten de una robusta raíz principal y muy desarrolladas raíces laterales.
El tallo de hojas mide de 20 a 40 cm de longitud, con 20 a 31 hojas verde oscuras de 3 a 8 cm de longitud. La hoja terminal es a menudo faltante. El peciolo es corto. Hojas muy jóvenes son de color rojo o púrpura. La forma de las hojas maduras es menos asimétrico y sus márgenes están dentados.
Las flores, blancas y fragantes, están dispuestas axialmente, normalmente como panículas colgantes que miden más de 25 cm de longitud. Las inflorescencias, que se ramifican en tercer grado tiene 150 a 250 flores, cada una mide 5 a 6 milímetros de longitud y de 8-11 de ancho. Se caracterizan por su dicogamia, es decir, puede haber flores femeninas y masculinas en el mismo árbol pero en periodos diferentes.
Su fruto es una drupa parecida a la aceituna en forma que varía desde un ovalo elongado hasta uno ligeramente redondo, y cuando madura mide 14 a 28 mm de longitud y 10 a 15 mm de ancho. Su epicarpio es delgado, el mesocarpio es blanco amarillento, fibroso y sabe dulce, pero es desagradable al gusto. El endocarpio es blanco, duro y almacena una semilla, en raras ocasiones dos o tres semillas elongadas con una corteza de color castaño.

Fuente. wikipedia.

jueves, 27 de marzo de 2014

LOS GRADOS DE LOS ACEITES ESENCIALES.


Imagen de: salud esencial

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RESUMEN

Este estudio describe la evaluación de las actividades citotóxica y leishmanicida del aceite esencial de Matricaria chamomilla, una planta conocida como "manzanilla" a la que se le atribuye una variedad de usos en la medicina tradicional. La actividad del aceite esencial se evaluó in vitro contra amastigotes axénicos de L. (V) braziliensis, a concentraciones menores o iguales que 250µg/ml, y amastigotes intracelulares de L. (V) braziliensis y L. (V) panamensis, a concentraciones menores o iguales que 30µg/ml. Por su parte, la actividad citotóxica se evaluó contra células mamíferas de la línea promonocítica humana U-937, a concentraciones por debajo de 1,0 mg/ml. El aceite esencial de manzanilla mostró ser activo contra amastigotes intracelulares de L. (V) panamensis y L. (V) braziliensis (CE50 de 2,87 y 10,30µg /ml, respectivamente). Aunque el aceite esencial de manzanilla también mostró ser potencialmente tóxico para las células mamíferas (CL50 de 30,21µg /ml), esta toxicidad fue similar a la mostrada por la Anfotericina B (CL50 de 31,39µg /ml). El aceite esencial de manzanilla no mostró actividad contra las formas axénicas de L. (V) braziliensis, demostrando la importancia del metabolismo del compuesto en el interior de la célula para que se produzca el metabolito activo contra el parásito. Estos resultados aportan bases para sugerir que el aceite esencial de manzanilla tiene potencial para el desarrollo de medicamentos contra Leishmania, el cual debe ser validado en estudios futuros in vivo en modelos animales.
Palabras claveMatricaria chamomilla, actividad leishmanicida, citotoxicidad, manzanilla, productos naturales, L. (V) panamensisL. (V) braziliensis.

INTRODUCCIÓN

La leishmaniasis es considerada un problema de salud pública en los países donde la enfermedad es endémica, incluido Colombia. La enfermedad es producida por al menos 20 especies de protozoos del género Leishmania y se manifiesta en tres formas clínicas principales que son: la leishmaniasis cutánea, la leishmaniasis mucocutánea y la leishmaniasis visceral. L. (V) braziliensis y L. (V) panamensis son dos de las especies más frecuentemente aisladas en Colombia causantes de las formas cutánea y mucocutánea de la enfermedad (1).
Para el tratamiento de la infección en cualquiera de las formas clínicas se utiliza el antimoniato de meglumina (Glucantime), una sal derivada de antimonio pentavalente (SbV) que, a pesar de presentar inconvenientes como toxicidad moderada, administración a altas dosis y esquemas prolongados, se continúa utilizando como medicamento de primera línea. Sin embargo, la diferente sensibilidad de las especies de Leishmania infectante y la aparición de resistencia en el parásito a los SbV inciden, además, en la respuesta clínica al tratamiento (2).
La pentamidina y la Anfotericina B son medicamentos de segunda línea y se emplean en pacientes que no responden al tratamiento con antimonio pentavalente. La pentamidina, por excretarse en forma prolongada, permite, a diferencia de los SbV, su administración en días alternos, pero tiene el inconveniente de ser más tóxica y más costosa que el SbV (3). Por su parte, la Anfotericina B es muy efectiva para cualquiera de las formas clínicas, pero debido a su toxicidad se requiere una administración intrahospitalaria. Aunque existe una formulación liposomal de Anfotericina B menos tóxica (4), su costo es mayor, lo que dificulta su consecución, especialmente en países en vías de desarrollo, donde la leishmaniasis es endémica y los gobiernos subsidian los tratamientos, como es el caso de Colombia.
La necesidad de encontrar medicamentos que superen las desventajas que ofrecen los que están disponibles en el mercado sustenta la búsqueda y el desarrollo de nuevos compuestos para el tratamiento de la enfermedad. Los productos naturales o compuestos derivados de ellos proporcionan una fuente valiosa de medicamentos gracias al contenido de numerosas moléculas con una variedad de actividades farmacológicas (5). La inmensa diversidad química y el amplio rango de actividades biológicas de las plantas han permitido el desarrollo de miles de drogas farmacológicas. Es así como en los últimos 25 años, de 1010 nuevas sustancias aprobadas para el manejo clínico de diferentes enfermedades, 490 (48,5%) son de origen natural (6).
Miembros de la familia Asteraceae, los cuales han demostrado diferentes actividades biológicas, han sido utilizados para propósitos medicinales por diferentes comunidades en el mundo. Matricaria chamomilla(Asteraceae), conocida popularmente como "manzanilla", ha sido utilizada como planta medicinal desde hace siglos por sus propiedades relajantes, sedantes, antiespasmolíticas, antiinflamatorias, cicatrizantes, digestivas, entre otras (7 y 8). La planta ha demostrado, además, actividad antimicrobiana in vitro contra Pseudomona auriginosaCandida albicans y Staphylococcus aureus (9). El extracto crudo hidroalcohólico de M. chamomilla es capaz de inhibir el crecimiento in vitro de promastigotes y amastigotes axénicos de L. (L) amazonensis en 98,1 y 92,7%, respectivamente (10)


El aceite esencial de manzanilla es un ingrediente popular en tópicos de salud y de belleza por sus efectos calmante y antiinflamatorio sobre la piel (11). Debido al amplio uso del aceite esencial de manzanilla, en el presente estudio se evaluó el potencial citotóxico y contra Leishmania de este aceite. La actividad contraLeishmania se determinó in vitro contra amastigotes axénicos de L. (V) braziliensis y contra amastigotes intracelulares de L. (V) braziliensis y L. (V) panamensis. La actividad citotóxica se evaluó en células promonocíticas humanas U-937.
METODOLOGÍA
Aceite esencial de M. chamomilla
El aceite esencial de manzanilla se adquirió de Essential Wholesale (Clackamas, OR, USA). Para las evaluaciones de citotoxicidad y actividad contra Leishmania, el aceite esencial se solubilizó en Polivinilpirrolidona (PVP). Las diluciones del aceite solubilizado se hicieron en el medio de cultivo a emplear en los respectivos ensayos, es decir, RPMI 1640 o medio de Schneider, según el caso.
Evaluación in vitro de la citotoxicidad
La actividad citotóxica del aceite esencial de manzanilla se evaluó sobre la línea celular promonocítica humana U-937 (ATCC CRL 1593.2) siguiendo la metodología descrita previamente por Weniger y col, 2001 (12). Para ello, las células se cultivaron a una concentración de 100.000 células/ml en medio RPMI 1640 con 10% de suero bovino fetal (SBF), en platos de 96 pozos para cultivo celular. Se realizaron seis diluciones dobles seriadas del aceite esencial de manzanilla a partir de 1,0 mg/ml. De la misma manera, se hicieron diluciones de Anfotericina B a partir de 0.1 mg/ml. Este medicamento se usó como control de toxicidad. También se utilizaron células cultivadas en ausencia de los compuestos, pero mantenidas en las mismas condiciones, como control negativo del ensayo.
Las células en presencia de las diluciones de cada compuesto se incubaron a 37°C con 5% de CO2 durante 72 horas. Luego de las 72 horas de incubación, el efecto de los compuestos se determinó midiendo la actividad de la deshidrogenasa mitocondrial, adicionando 10µl/pozo de MTT (bromuro de 3-(5,4 dimetil tizol-2-I) -2-5 difenil tretrazolium) e incubando a 37°C durante 3 horas. Después de este tiempo se adicionaron 100µl/pozo de una solución al 50% de isopropanol y 10% de SDS, para solubilizar los cristales de Formazán. La producción de Formazán se midió a 570 nm en un lector de microplatos, 30 minutos después de la adición de la solución isopropanol-SDS.
Cada concentración del compuesto (los medicamentos), así como del control sin compuesto se evaluó por triplicado en tres experimentos diferentes. Los resultados se expresaron como la Concentración letal 50 (CL50), que correspondió a la concentración a la cual ocurrió el 50% de muerte celular. La CL50 se calculó por el análisis Probit, un método paramétrico de regresión lineal que permite el análisis de la relación dosis-respuesta (13).
Evaluación in vitro de la actividad contra Leishmania
El efecto del aceite esencial de manzanilla se evaluó sobre amastigotes axénicos de L. (V) braziliensis y sobre amastigotes intracelulares de L. (V) panamensis y L. (V) braziliensis.
Amastigotes axénicos. La actividad leishmanicida se evaluó en amastigotes axénicos de L. (V) braziliensis(M/HOM/87/UA301) mediante el método MTT. Los amastigotes axénicos se cultivaron a una concentración de 1.000.000 parásitos/ml en medio Schneider pH 5.4 con 20% de SBF, en platos de 96 pozos para cultivo celular. Se realizaron seis diluciones dobles seriadas del aceite esencial de manzanilla, a partir de 250µg/ml. De la misma manera, se hicieron diluciones de Anfotericina B a partir de una concentración de 0,25µg/ml, medicamento que se utilizó como control de efectividad en el ensayo. Parásitos cultivados en ausencia de los compuestos, pero mantenidos en las mismas condiciones, fueron utilizados como control negativo del ensayo.
Los parásitos cultivados en presencia de las diluciones del aceite esencial y de la Anfotericina B se incubaron a 32°C con 5% de CO2 durante 72 horas. Luego de las 72 horas de incubación, el efecto de los compuestos se determinó midiendo la actividad de la deshidrogenasa mitocondrial, adicionando 20µl/pozo de MTT e incubando a 32°C durante 4 horas. Después de este tiempo, se adicionaron 100µl/pozo de una solución al 50% de isopropanol y 10% de SDS, y la producción de Formazán se midió a 570 nm en un lector de microplatos, 30 minutos después de la adición de la solución isopropanol-SDS.
Cada concentración del compuesto (los medicamentos), así como el blanco, se evaluó al menos por duplicado en tres experimentos diferentes. Los resultados se expresaron como la Concentración Efectiva 50 (CE50), que corresponde a la concentración a la cual ocurre el 50% de muerte de los parásitos. La CE50 se calculó por el análisis Probit, como se describió previamente.
Sobre amastigotes intracelulares. La efectividad del aceite esencial de manzanilla se evaluó sobre amastigotes intracelulares de L. (V) braziliensis (MHOM/CO/87/UA/ UA301) por análisis al microscopio de placas teñidas con Giemsa y amastigotes intracelulares de L. (V) panamensis (M/HOM/88/UA140pirGFP), por citometría de flujo. Puesto que en las infecciones in vitro los índices de infección son dependientes de la proporción parásito:célula empleada, para cada una de estas especies de Leishmania se determinó la Concentración Infectiva 50 (CI50), al infectar 1x105 células/ml con diferentes proporciones de parásito:célula (1:1, 5:1, 10:1, 20:1, 40:1 y 80:1). La CI50 que corresponde a la proporción de parásitos con la cual ocurre el 50% de infección de las células fue calculada por el análisis Probit (13).
Para L. (V) braziliensis se siguió el protocolo descrito por Robledo y col (1999) (14) con algunas modificaciones. Se prepararon células U-937 a una concentración de 1x105 células/ml de medio RPMI 1640 y 100ng/ml de Forbol 12-miristato 13-acetato (PMA). En cada pozo de una placa para cultivo celular de 24 pozos se dispensó 1 ml de células y se incubaron a 37°C con 5% CO2. Luego de 48 horas de incubación, las células adheridas se infectaron con promastigotes en fase estacionaria de crecimiento (sexto día de crecimiento), en una proporción de 25 parásitos por cada célula, que corresponde a la CI50 calculada previamente para esta cepa de L. (V) braziliensis.
Las células en contacto con los parásitos se incubaron durante 2 horas a 34°C con 5% de CO2. Después de este tiempo, se realizaron dos lavados con solución tampón de fosfatos (PBS) para eliminar los parásitos libres, se adicionó un medio nuevo y se incubaron nuevamente durante 24 horas. Luego se reemplazó el medio por uno más fresco que contenía las diferentes concentraciones del aceite esencial de manzanilla. Las células infectadas se expusieron a cada concentración del aceite durante 72 horas y se lavaron tres veces con PBS. Para la tinción, las células se dejaron secar a temperatura ambiente, se fijaron con metanol y se colorearon con Giemsa. Después de lavar con agua destilada, los pozos se dejaron secar y las láminas adheridas al fondo se desprendieron y se depositaron en una lámina portaobjetos para proceder con la lectura al microscopio. Se contaron al menos 100 células (infectadas y no infectadas), registrando el número de amastigotes contenidos en cada una de las infectadas. Como control de infección del ensayo, se utilizaron células infectadas y cultivadas en ausencia de los compuestos, pero mantenidas en las mismas condiciones. Los resultados se expresaron como la CE50 calculada por el análisis Probit (13).
Para la evaluación con L. (V) panamensis se prepararon células U-937 a una concentración de 3x105 células/ml de medio RPMI 1640 y 100 ng/ml de Forbol-12-miristato Acetato (PMA). En cada pozo de una placa para cultivo celular de 24 pozos se dispensó 1 ml de la suspensión de células y se incubaron a 37°C con 5% CO2. Luego de 48 horas de incubación, las células adheridas se infectaron con promastigotes en fase estacionaria de crecimiento (cosechados al quinto día de crecimiento), en una proporción de 15 parásitos por cada célula, que corresponde a la CI50 determinada previamente para las infecciones con esta cepa de L. (V) panamensis.
Las células con los parásitos se incubaron durante 2 horas con 5% de CO2 a 34°C. Luego de dos lavados con PBS para eliminar los parásitos libres, se adicionó un medio nuevo y las células se incubaron de nuevo. Después de 24 horas de incubación, se reemplazó el medio por uno más fresco que contenía las diferentes concentraciones del aceite esencial de manzanilla. Células infectadas y cultivadas en ausencia de compuestos sirvieron como control de infección. Las infectadas se expusieron a cada concentración del aceite durante 72 horas; posteriormente, se removieron cuidadosamente del fondo del plato utilizando el émbolo de una jeringa y se analizaron por citometría de flujo. Las células se tiñeron con 5µl de anticuerpo anti-CD33 (un antígeno de membrana específico para la línea monocítica/mieloide (15) marcado con ficoeritrina (PE). El porcentaje de células infectadas (eventos CD33+, GFP+) y la carga parasitaria se analizó por citometría de flujo en 10.000 eventos. Los datos se procesaron con el programa WinMDI (Joe Trotter, Purdue University, USA). La CE50 se calculó según la reducción de la carga parasitaria, al dividir la intensidad de fluorescencia (IF) obtenida con el aceite esencial por la IF obtenida en ausencia de compuestos. La Anfotericina B se utilizó como medicamento de control de efectividad para ambos ensayos. Cada concentración del aceite esencial y del medicamento, así como el control sin medicamento, se evaluó por triplicado en dos experimentos diferentes. Los resultados se expresaron como la CE50 calculada por el análisis Probit, como se describió previamente. El índice de selectividad (IS) se calculó dividiendo la actividad citotóxica por la actividad leishmanicida (IS = CL50 / CE50).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN


En este estudio se demuestra que el aceite esencial de M. chamomilla (manzanilla) tiene actividad in vitro contraL. (V) braziliensis y L. (V) panamensis, las dos especies más prevalentes responsables de la leishmaniasis cutánea y mucocutánea en Colombia. Las actividades leishmanicidas y citotóxicas se establecieron según rangos de concentraciones previamente establecidos en nuestro laboratorio (Tabla 2). La evaluación de la actividad del aceite esencial de manzanilla sobre estas especies de Leishmania permitió demostrar que el compuesto es muy activo contra amastigotes intracelulares, tanto de L. (V) panamensis, como de L. (V) braziliensis, siendo L. (V) panamensis ligeramente más sensible que L. (V) braziliensis al aceite esencial de manzanilla, pero también a la Anfotericina B (Tabla 3). Si bien las diferencias pueden explicarse mediante el método de evaluación de la sensibilidad utilizado, es decir, citometría de flujo y microscopía, siendo la citometría de flujo un método automatizado y la microscopia un método de evaluación que está sujeto a la experiencia del evaluador, consideramos que las diferencias en sensibilidad se debe a diferencias inherentes al parásito, ya que cuando existen diferencias en sensibilidades in vitro éstas se han observado previamente aun entre cepas de una misma especie de Leishmania (14). Si tenemos en cuenta que un compuesto es muy activo cuando presenta CE50cercanas o inferiores a 10µg/ml, las CE50 observadas de 2,87 y 10,30 µg/ml para L. (V) panamensis y L. (V) braziliensis, respectivamente, sugieren que el aceite esencial es muy activo contra estas especies de Leishmania. Esta mayor sensibilidad no es significativa, toda vez que la actividad se conserva en el mismo rango de sensibilidad esperado para compuestos activos (0-10µg/ml) (Tabla 2). Dada la cantidad de componentes constituyentes del aceite esencial de M. chamomilla (Tabla 1), cada uno de ellos con propiedades biológicas distintas, se hace necesario realizar estudios de actividad contra Leishmania con los componentes aislados para poder atribuir esta actividad a un componente en particular.

Resultados contrarios se obtuvieron cuando se evaluó la actividad del aceite esencial en la forma axénica de amastigotes de L. (V) braziliensis. En esta evaluación se encontró que el aceite esencial de manzanilla no es activo contra la forma axénica de amastigotes de L. (V) braziliensis con una CE50 de 230,24 µg/ml (Tabla 3). El hecho que el aceite esencial tenga actividad contra la forma intracelular, pero no contra la extracelular del parásito, sugiere que el compuesto, al ser liposoluble, sea internalizado por la célula y metabolizado por la misma, y que probablemente son los productos derivados de este metabolismo intracelular los responsables de la actividad del aceite esencial, haciéndolo más efectivo sobre la forma intracelular del parásito que sobre la axénica. Esta situación se observa en medicamentos como los antimoniales pentavalentes, los cuales son reducidos a antimoniales trivalentes en el interior del macrófago para que puedan ejercer su efecto leishmanicida (16 y 17). Sin embargo, debido a que no se dispone de información acerca del metabolismo celular de los distintos componentes del aceite esencial de M. chamomilla, es necesario realizar estudios futuros con el fin de determinar lo que sucede con el aceite luego de su ingreso en la célula.
El aceite esencial de manzanilla, por su parte, tuvo una actividad citotóxica similar a la mostrada por la Anfotericina B (CL50 de 30,21 y 31,39 µg/ml para el aceite esencial y la Anfotericina B, respectivamente). Teniendo en cuenta que CL50 inferiores a 100µg/ ml se consideran como potencial tóxico (Tabla 2), la CL50obtenida para el aceite de manzanilla sugiere que este compuesto, al igual que la Anfotericina B, es tóxico para las células. La toxicidad mostrada por el aceite esencial de manzanilla posiblemente se debe a la presencia de fenoles, aldehídos y alcoholes como compuestos constituyentes importantes que pueden alterar la estructura celular (18 y 19).
El índice de selectividad (IS) del aceite esencial de manzanilla fue de 2,93 y 10,52 sobre amastigotes intracelulares de L. (V) braziliensis y L (V) panamensis, respectivamente, mientras que el índice de selectividad para amastigotes axénicos de L. (V) braziliensis fue menor a 1,0 (IS=0,14). (Tabla 4). El índice de selectividad observado para el aceite esencial de manzanilla indica que la actividad contra Leishmania del aceite sobre ambas especies es mayor que la actividad citotóxica observada sobre células U937. Si tenemos en cuenta que un IS > 10 es indicativo de actividad selectiva sobre el agente infeccioso (Tabla 2), nuestros resultados sugieren entonces que el aceite esencial de manzanilla tiene potencial como compuesto leishmanicida. Aunque el aceite esencial mostró ser potencialmente toxico para las células mamíferas con una CL50 de 30,21 µg/ml, la buena actividad contra Leishmania mostrada contra la forma intracelular del parásito sugiere que el compuesto tiene potencial como molécula candidata a medicamento. Sin embargo, este potencial debe ser validado en estudios in vivo, ya que existen mecanismos que pueden disminuir considerablemente la toxicidad del compuesto, como la manipulación de las moléculas activas, ya sea con liposomas o polímeros que permitan la reducción de la toxicidad celular. Un ejemplo de esto es la fórmula liposomal de la Anfotericina B, que por estar recubierta por una monocapa de naturaleza lipídica no sólo facilita la entrada del medicamento en la célula, sino que evita el daño que produciría la nfotericina libre al unirse a la membrana celular (20).

En conclusión, los resultados del presente estudio aportan bases para sugerir que el aceite esencial de manzanilla posee potencial para el desarrollo de medicamentos contra Leishmania, el cual debe ser validado en estudios futuros in vivo con modelos animales. Estos resultados también sustentan el potencial de la medicina tradicional basada en plantas y otros productos naturales como fuente importante para el descubrimiento de nuevos fármacos que puedan utilizarse para el tratamiento de la leishmaniasis.
AGRADECIMIENTOS
Este trabajo fue financiado por COLCIENCIAS (Código No. 1101-00018-9999, 2006).

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NOTA DE:  Departamento de Farmácia, Facultad de Ciencias, Universidade Nacional da Colombia